Mayo 19, 2008...12:33 pm
Hoy estoy algo triste
Fue un fin de semana agitado…lleno de emociones y obviamente que hay cosas preciosas para rescatar pero no dejo de pensar en la tristeza que me dejó la experiencia del reencuentro. Calculo que la época no fue la óptima, ando bastante sensible, cansada y me emociono más (pero mucho más de lo acostumbrado).
En la despedida de soltera del viernes la pasamos súper bien. Éramos 8 y la vestimos de la Cicciolina…ella se dejó disfrazar y bailamos, hicimos juegos, filmamos, sacamos fotos…estuvo copadísimo. I. me fue a buscar y al día siguiente arriba de nuevo a hacer algunos trámites y empezar a entregar invitaciones. Lo típico, vas a las casas y la gente no está…así que fuimos a pedir e cambio de domicilio en el cable y partimos al curso prematrimonial de la Iglesia.
Empezamos hablando de las flias, de quiénes dejaron huellas, etc…y me emocioné. Tal vez mamá tenga razón y todavía no haya podido recuperarme de la separación de mis viejos. Cuando ese matrimonio nos contaba lo felices que estaban, lo que habían pasado y lo que había superado se me fue partiendo el corazón en pedacitos. Y como era sabido, no aguanté las lágrimas y me puse a llorar. No sé quién pudo haber dejado una huella en mi familia. Mis abuelos son de terror, a los nonnos los conocía de vista pero no recuerdo ni una conversación que valga la pena, mamá y papá…da para largo. La cuestión es que creo que como persona me formaron muy bien, de chica tengo miles de recuerdos buenos y en muchas cosas creo que soy muy autodidácta, muy personal, muy sensible…y no sé si ellos me lo enseñaron o lo aprendí sola.
A la vez, en el curso ese me sentí más hipócrita que nunca. Tomé la comunión a los 10 años y catequesis fue para mí como una clase de historia…tenía algo de misterio eso de ir y leer la biblia, escuchar los relatos de la época de Jesús, de Moisés, se ve que ya para esa época se había despertado en mí ese afecto por la historia.
Fui a un colegio católico pero mi familia no estaba involucrada en la religión, ni en la comunidad de alguna iglesia en particular. Y soy excéptica, no creo, no tengo fe. Mi cabeza es más fuerte. Este matrimonio hablaba y decía que dios está entre nosotros y cómo los había guiado en ciertos momentos y que rezaban juntos y realmente no entendí qué querían decir ni cómo lo hacían.
Y me sentí una hipócrita…porque lo voy a hacer igual. A mí no me interesa que bendigan mi casamiento, porque un matrimonio lo hacen dos personas, los tríos no me van. No creo que vaya a haber alguien en el medio nuestro y que después mágicamente me de cuenta que “él estaba ahí”!
Preguntaba si le diríamos algo a este ser supremo espiritual y obvio…le haría un par de preguntas…las típicas: por qué las maldades, injusticias, desamor, hambre, drama…y miles de cosas más…y no me convencen con el “el hombre eligió en el paraíso”, “son todas pruebas que él nos hace para probar nuestra fe”, etc.
Los que estaban con nosotros haciendo el curso (y aclaro, se casan en septiembre!!!) se unieron por la fe: van a la Iglesia, participan de la comunidad, hacen las peregrinaciones, por lo poco que contaron ambos tuvieron vidas bastante complicadas y se ve que los unió la fe…ella lo dijo “lo que más me gustó de él (de su futuro marido) fue su fe”…y ahí supe que eso estaba último en nuestra lista, y en la mía desaparecida directamente.
Pero I. sí cree, aunque no con tanto fervor que estos otros dos y lo respeto. En su familia son de rezar por los exámenes, por que las cosas vayan bien, van al cementerio, dejan flores, aunque sea un poco creen. Y en eso lo acompaño, pero sabe cuáles son mis sentimientos. Ni hablar de cuando preguntaron con qué canción íbamos a entrar a la iglesia…”con la marcha nupcial” dijo la religiosa “ay claro” dijo la coordinadora…”y vos?” me preguntaron… y respondí “también”, convencidísima, porque ni a palos les cuento con qué canción quiero entrar, súper pagana. Y pienso poner “Marcha nupcial” en el cd, alguien de mucha confianza que controle y no despertar sospechas hasta el mismísimo momento en que entre con papá.
Después de esto, corrí despavorida de ahí (juro), a bañarnos y al casamiento. Fue todo muy emotivo. Ella estaba preciosa, él es muy simpático. Como una reverenda tarada me olvidé mi cámara, así que ahora dependo de la buena voluntad de sus amigas para tener alguna foto.
Y llegaron los mensajes de sus padres y el cuñado que está allá y lloré, lloré cuando veíamos imágenes de sus amigas (las del secundario, de toda la vida), lloré cuando vi de nuevo el video de la Iglesia…y vi el banco donde tendríamos que haber estado nosotros vacío (y me odié por no haber hecho lo que quería en ese momento), cuando brindamos y por bastantes minutos antes de irnos.
Sé que ella es muy feliz, que él la adora, que quieren formar una familia. Sé que nosotros tenemos nuestros planes acá y que queremos formar la nuestra. Y aproveché, la abracé, le dije que la quería mucho. Pero me puso triste pensar en que esta despedida puede ser hasta muchos años más. Y no por perder el contacto (porque ya sale carta para Italia) pero sí por no tener el abrazo y la charla a menos de 50 km de distancia.
Y por eso estoy triste. y digan que no las tengo a todas cara a cara porque ya estaría llorando. Se los juro. Y ahora quiero llamarla pero sé que me voy a poner re mal al teléfono, así que no creo que lo haga.
Estoy sensible, estoy cansada, son muchas emociones juntas.
Y la perlita del fin de semana fue mientras repartíamos tarjetas felicitar a una compañera del secundario por su inminente embarazo (el 3º) mientras yo miraba contenta a la hermanita de 1 año y medio… y ella que me dice “sí, gracias pero al final no fue, estaba de 6 semanas y empecé a tener pérdidas…” y me quería matar…sin palabras.
2 comentarios
Mayo 19, 2008 a las 3:29 pm
tenés muchas emociones a flor de piel y es normal. estás pasando un momento muy intenso, por tu casorio, de replanteos (como el de la iglesia, del matrimonio de tus padres, etc.) y a éso se agrega la felicidad mezclada con tristeza porque sabés que se va, de tenerla a tu amiga allí. y el cansancio de maratónicas actividades, todas de alta consumición. es lógico. si no estuvieras así, no serías normal. felicitate por ser sensible. por vivir las cosas con intensidad. para una persona sensible todo se potencia, lo bueno y lo malo, y todo emociona. y todas las emociones sirven para construir la persona que sos.
Mayo 20, 2008 a las 9:03 pm
todos esos sentimientos no se van a ir, pero una vez que pase tu casamiento y te tranquilices vas a poder manejarlos mejor… Es como si estuvieras en una montaña rusa, subiendo y bajando todo el día… Pero no dejes de VIVIR cada segundo.
Escribe un comentario