Mayo 12, 2008...12:57

Our home

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Por fin!

Si leyeron todos los post anteriores van a ver que pasé de vivir con papá en una casa que ya vendió a vivir sola en un depto prestado, convivir con I. y ahora, a vivir en nuestra casa, en menos de 8 meses. Y prometo no volver a mudarme en bastante tiempo (crucemos los dedos!!!!).

Nunca tantos cambios en tan poco tiempo. La primera mudanza de la que siempre va a ser “casa” fue a los quince. Y me dio una fiebre (me enfermé en serio) terrible mudarme, tener que irnos, una casa que para siempre va a tener un especial lugar en mis recuerdos. Ojo, que mis mejores años de adolescencia y amistad las pasé en esa casa a la que nunca quise demasiado! Y después a la otra casa, la de la calle Colón… grande, linda, con aberturas de madera, pero sin terminar. Donde empezamos bien y a full y terminamos maso…papá sin trabajo, Benny se fue, separación, facu y bloqueo de tesis, frío a morir en el invierno…pero siempre el gran I. pegadito a mí…muriéndonos de frío en el sillón mirando tele, bancándome a full con la tesis, trabajos pedorros, llanto por Benny hasta que me trajo a Ally y morí de amor de nuevo.

Y todo esto resume que ahora llegó el momento de tener nuestra casa. Y ahora estamos acá…en el 664. Un dúplex, todo nuestro (aclaro que le tomé cariño al color verde en el que está pintado, ja!). El sábado 10 de mayo dormimos ahí por primera vez, cansadísimos…él de mudar muebles y yo de limpiar y pasar el trapo. El domingo maratónica mudada de todos mis libros, papeles, cachivaches, ropa, zapatos. Pero nuestros amigos estaban ahí y nos ayudaron…en dos viajes con tres coches llevamos casi todo.

Quedaron las películas, los cds, lo de electrónica, la bici fija y las mesas de luz, pero en estos días os traemos. Es todo un caos, sí, pero un caos feliz, un caos de felicidad plena, de algo que esperamos siempre y se cumplió.

Así que ahora sólo pienso en que vamos a pasar el invierno calentitos, en que puedo poner la mesa del rompecabezas al lado de la ventana en la que da el sol por la tarde y pienso terminarlo, en vivir de nuevo con Ally, en que voy a tener que limpiar todo más de lo que me gusta… y otras cosas, pero por sobre todo que esta es nuestra casa, la de nosotros, donde pensamos ser felices y construir miles de recuerdos, sacar fotos, hacer festejos, divertirnos, pelear y amigarnos, decidir dónde ponemos la mesa y dónde los sillones, y miles de etcs.

Estoy cansada a full, con cosas para hacer y a un mes de casarnos…pero en NUESTRA CASA y no lo puedo creer!!!

 

 

Aclaración a pedido especial del husband to be: El 85% de las cosas trasladadas pertenecen a quies escribe estas líneas, sólo el 15% al hombre de la casa. Tengo el ropero más grande, completo casi en su totalidad. Los zapatos no entraron, pese a que hice una leve selección y todavía faltan guardar mis adoradas bufandas y carteras.  Lo reconozco, guardo muchas cosas y aunque elijo y tiro, nunca es suficiente como para que entren en las dos bibliotecas que ya tengo (si hablamos de papeles, libros, revistas, diarios, etc). Lo intentaré… después les cuento cómo me fue.

 

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